miércoles, 11 de abril de 2007

LAS TAREAS: ¿UN IMPEDIMENTO PARA JUGAR?












Descripción:

Las tareas para la casa han sido parte de la vida escolar durante mucho tiempo. Estas son las primeras responsabilidades que adquieren los niños, sus primeras preocupaciones y estas sin duda ayudan a crear un hábito de estudio en el niño y también logran un trabajo diario que es la base para que se convierta en un niño y un alumno responsable. Sin embargo, a pesar de los beneficios que traen las tareas escolares estas también los afectan, ¿en que sentido? Los niños van al colegio a estudiar, están la mayor parte del día trabajando y haciendo deberes y además se les manda tarea para la casa. Esto no es grave hasta que comienzan a dejar a los niños sin su tiempo libre para jugar y recrearse y hoy en día podemos ver este problema en muchos colegios donde no miden la cantidad de tareas que le están dando a los niños lo que provoca diferentes daños en cada uno.



Hipótesis:

"Muchas tareas para la casa disminuyen el tiempo libre en los niños, lo que afecta su rendimiento personal y provoca daños psicológicos".
Para que las personas nos desarrollemos integralmente con nuestras habilidades, actitudes, nuestros valores, necesitamos de nuestro tiempo libre para poder relacionarnos con las otras personas y con nosotros mimos. El hombre es un ser social por naturaleza y por ende tiene como necesidad el tiempo libre para poder tener contacto con los otros sujetos, si se lo quitamos va a causar graves consecuencias en su desarrollo personal y social.

Verificación:

Antes de partir de lleno en la verificación es necesario citar al filósofo Inglés Anthony Giddens, el cual nos dice que el investigador social no puede investigar la realidad como un fenómeno externo para la observación, la inmersión en una forma de vida es la única forma de describirla y comprenderla. Es importante tener claro lo que nos dice Giddens para este caso, ya que no podemos hacer una investigación general de los niños que sufren la falta de tiempo debido a la cantidad de tareas escolares, sino que hay que estudiar casos individuales, meterse en la vida de las personas y así llegar al análisis mas profundo y minucioso de cada caso en particular, para obtener mejores resultados, y luego llegar a una apreciación general del problema.
"Los deberes son beneficiosos, en eso coinciden todos los especialistas, siempre y cuando sea poca tarea y sin mucha dificultad, para que el niño pueda realizarla por sí mismo en casa", nos dice María Victoria Trianes, Psicolóloga. Al fin y al cabo, se trata de niños, y deben tener tiempo para todo. De lo contrario, el trabajo, más que una ayuda, pueden convertirse en un enemigo. Por ello, los expertos también recomiendan huir de la rutina y los ejercicios repetitivos, ya que sólo contribuyen a desmotivar al estudiante.
Hay ciertas señales que permiten que los padres se den cuenta cuando está habiendo una falta de juego en sus hijos, y estas varían según las edades. En la etapa preescolar, un niño que no juega lo suficiente muestra signos físicos, como dolores de cabeza, de estómago o incluso se tira el pelo. "Son signos bastante directos". En la edad escolar, se ve en el aumento en el bullying, porque hay una carencia de habilidades de socialización - que normalmente se adquieren a través del juego espontáneo- , y en cambio se relacionan de manera primitiva, con peleas. (Elkind, profesor de la Universidad de Tufts, Massachussets).
A través de estas citas nos podemos dar cuenta de que el tiempo libre es necesario para el desarrollo completo del niño, no se está quitando el valor de los deberes que se realizan en el hogar, pero de alguna manera se da a entender que estos deben ser de una cantidad adecuada para no pasar a llevar las tardes libres de los niños que son esenciales para su crecimiento y para evitar trastornos psicológicos posteriores.
Claudia Madrid es una chilena residente en Washington, mamá de Luz, una niña de 9 años, alumna de cuarto grado en el Washington International School. "Siento que a la Luz le falta tiempo para jugar", se queja. En un día de semana normal, ella tiene una jornada larga, hasta pasadas las tres, y después de leer para el colegio y hacer las tareas, le queda apenas una hora libre antes de empezar la rutina para comer e irse a la cama, una historia que se repite entre otros niños de su edad. "Uno tenía más tiempo de ocio cuando era chica", comenta. Esta cita nos deja claro que los padres también están al tanto de lo que ocurre en las escuelas y que al final ellos tienen que sufrir la presión escolar junto con sus hijos ya que no los pueden dejar solos en esto, son solo niños y necesitan de la ayuda de sus padres.
El "apurar" a los niños, o esperar demasiado de ellos o imponerles mucho a una edad muy temprana y forzarlos a crecer más rápido de lo que debieran provoca efectos nocivos. Un panorama que hoy considera incluso peor, ya que en las últimas dos décadas, se asegura que los niños han perdido doce horas de tiempo libre a la semana, incluyendo ocho horas de juego sin estructura y actividades al exterior. (Elkind, profesor de Desarrollo Infantil en la Universidad de Tufts, en Massachussets, publicado en "The hurried child")
En conclución se puede decir que es necesario que los profesores especialmente de alumnos de primer ciclo básico, tienen que tomar en cuenta en el minuto de mandar las tareas para la casa de cuanto rato libre les estan dejando a sus alumnos, para no cometer el error de quitarles ese espacio tan importante en su desarrollo.

Bibliografía:

- http://www.educaweb.com/EducaNews/interface/asp/web/NoticiesMostrar.asp?NoticiaID=920&SeccioID=1203

- http://www.camiloherrera.cl/content/view/291